En la primera década del s. XXI la economía peruana creció a niveles pocas veces vistos en nuestra historia y en gran parte ese crecimiento se debió al boom de los precios de las materias primas. Fueron principalmente los altos precios de los minerales (oro, cobre, plata, etc.) lo que nos permitió tener un crecimiento del PBI anual en 6.18% promedio, a esto habría que agregar el impulso al comercio mundial que significo la irrupción del nuevo gigante económico China y que empezó a ser el principal exportador e importador del mundo, así como nuestro principal socio comercial. De esta forma el Perú demostraba una buena performance macroeconómica pero a la vez evidenciaba su exagerada dependencia del sector externo, como país primario exportador, con débiles bases y condiciones para un desarrollo sostenible (institucionalidad, educación, tecnología, infraestructura, etc.).
Teniendo en cuenta que los precios de las materias primas, como sucede con todos los commodities, no son estables en el tiempo y fluctúan, era obvio que pasaríamos por una etapa en la cual los altos precios bajarían.
Asimismo China empezó a enfriar sus tasas de crecimiento que amenazaban con sobrecalentar su economía doméstica. Ante esa situación desfavorable una respuesta que encontró el Gobierno Nacionalista del presidente Ollanta Humala fue plantear en el 2014, a través del Ministerio de la Producción, el Plan Nacional de la Diversificación Productiva (PNDP).

Parte del diagnóstico y justificación, para la elaboración de este PNDP, fue que el Perú no tenía una agenda de desarrollo a largo plazo, era muy dependiente de ciertas actividades económicas y carecía de otros motores de crecimiento. Aplicando un consejo que enseñan en los primeros ciclos de la carrera de economía para la diversificación del riesgo: no poner todos los huevos en una misma canasta, se buscó impulsar otras actividades económicas que nos garantizaran seguir una senda de crecimiento y desarrollo, aun en contextos internacionales no favorables.
Tal y como lo planteo en su momento el Ministro de la Producción, Piero Ghezzi, el PNDP busca la transformación de la matriz productiva necesaria para transitar a un país desarrollado logrando que las altas tasas de crecimiento económico sean sostenibles en el tiempo, generando empleo formal y de calidad y reduciendo nuestra dependencia del precio de materias primas. El PNDP tiene 3 ejes principales :
• Promoción de la diversificación productiva
• Eliminación de sobrecostos y de regulaciones inadecuadas
• Expansión de la productividad de la economía
En estos 3 ejes se contemplan diferentes medidas para nuestra inserción como país en cadenas de valor globales, como el apoyo a clusters, fomento de CITEs, parques industriales, transferencia tecnológica para MIPYME; con enfoque territorial de mesas ejecutivas técnicas y en alianza con el sector privado.

El PNDP pese a sus más que obvios beneficios y bondades para el país, genero cuestionamientos y resistencia en los falsos liberales económicos peruanos quienes temían una “supuesta” intervención del Estado en la economía, algo que incluso, desde la ciencia económica, está justificado por la existencia de las fallas de mercado. No queriendo entender los reales objetivos y propósitos que tenía el PNDP y en plena implementación de sus principales ejes de intervención, el nuevo gobierno de PPK detuvo este proceso y utilizando como portavoz a su Ministro de la Producción, Bruno Giuffra afirmo: “La diversificación productiva la hacen los empresarios, no el Estado, nosotros nos debemos limitar a un rol normativo y dejar que las cosas sucedan lo mejor posible”.
A la luz de los últimos resultados de microscópico crecimiento del PBI en el mes de Abril del 2019 de 0.02% y con la sensación generalizada de parálisis en la marcha económica, ha quedado demostrado que fue un gran error abandonar el Plan Nacional de Diversificación Productiva, tanto es así que desde el año pasado el actual gobierno y su sector Producción han decidido retomar la diversificación productiva, “algo que no se debió abandonar nunca” promoviendo los clusters productivos y el potenciamiento de las mesas ejecutivas sectoriales, impulsando de esta forma la productividad de la economía peruana.
Si se da continuidad a este nuevo impulso al PNDP es posible que nuestra economía ponga en marcha nuevos motores de crecimiento, en sectores de gran potencial: forestal, acuícola, agroindustrial, textiles, que a la vez frenaría el aumento del desempleo y generaría más empleo formal. Solo de esta forma podemos reactivar nuestra economía y aspirar a transitar hacia un país con mayor productividad, más competitivo y más desarrollado.
1 https://www.mesadeconcertacion.org.pe/sites/default/files/archivos/2015/documentos/11/mp_plan_nacional_de_diversificacion_productiva_2014.pdf
2https://rpp.pe/economia/economia/bruno-giuffra-la-diversificacion-productiva-la-hacen-los-empresarios-noticia-985651
3https://elcomercio.pe/economia/peru/produce-diversificacion-productiva-desafios-asumira-cordova-noticia-510017

